Durante muchos años se ha hablado del cierre de miles de talleres en España, y aun se sigue hablando de ello. El futuro eléctrico, compartido, conectado y autónomo del vehículo son las amenazas que supuestamente tiene el taller.

En la actualidad, el vehículo eléctrico no tiene impacto en la posventa, más allá de la incertidumbre que genera, y se mantendrá así, al menos, durante varios años. El coche compartido tampoco tiene un impacto real y veremos hasta dónde llega, siendo pronto para ejercer análisis reales de su situación e impacto en los talleres. En cuanto, al coche autónomo, tiene un largo recorrido para llegar a su autonomía plena, y aun llegando, habrá que mantener este vehículo con mucho énfasis.

Me dejo el coche conectado, que por supuesto tiene y va a tener un impacto real en los talleres y en la posventa. Con las elecciones europeas está por ver la hoja de ruta, aunque se sigue avanzando en el acceso a los datos telemáticos, los cuales están en guerra con la ciberseguridad.

Esta es una batalla dura para los talleres independientes. ¿Por qué? Porque si no somos capaces de acceder a los datos que genera el vehículo, si no podemos comunicarnos remota y bidireccionalmente con el vehículo y su conductor, estaremos excluidos del mercado a favor del sistema marquista.

Por si no queda claro por qué estaríamos fuera del mercado, sin lo anteriormente expuesto no podríamos: avisar al conductor de una avería de su vehículo, reorientarle e influir en su decisión de acudir a nuestro taller (7 de cada 10 veces hará caso a lo que su vehículo le diga), reparar algunas averías de forma remota o avisarle de los mantenimientos preventivos. Es decir, con los datos telemáticos se tiene acceso a todo el vehículo, pudiendo monitorear todo lo que está pasando en el vehículo y pudiendo comunicarse bidireccionalmente con el coche y el conductor. Además, de poder ofrecer y reorientar su decisión en cuanto al ofrecimiento de otros servicios, como restaurantes, cines o tiendas, entre otros.

Para finalizar, y debido a que cortar este acceso a datos y a comunicación no tiene ninguna lógica, el fabricante del vehículo, aporta servidores de acceso al sector independiente. Por supuesto, estos servidores (Vehículo Extendido o Servidor Neutral) aportan muy pocos datos, no dejan comunicarnos con el vehículo y el conductor y, para mas inri, pueden controlar qué vemos, cómo lo vemos y monitorear toda nuestra actividad, por lo que, estarían controlando toda la operativa de su competencia directa. Por lo que, no queda más remedio que luchar, trabajar y estar juntos para conseguir las mismas armas que las marcas.

Este en uno de los dos puntos disruptivos de los que quisiera contaros para poder mantener y mejorar las condiciones de nuestros talleres en los próximos años. El siguiente punto disruptivo para el taller en los próximos 10 años, os lo contare en el siguiente post.