ICA MOTOR – MOVILIDAD Y POSVENTA                                                  

Carlos Martín, Secretario General ANCERA

El contexto actual, caracterizado por un entorno cada vez más globalizado y sujeto a los continuos cambios tecnológicos, promueve un vehículo conectado, autónomo, electrificado y compartido, desarrollado en un sector digitalizado y capacitado para asumir los nuevos retos y oportunidades.

¿Cómo afecta esta nueva movilidad al comercio multimarca de recambios de automoción?

Parque circulante:

  • Actualmente existe un parque circulante de 27 millones de vehículos, siendo prácticamente el 100 % de combustión. Asimismo, se prevé que el parque de este tipo de vehículos aumente en los próximos 5 años.
  • Más de un millón de vehículos de combustión se han matriculado en 2019, y esa tendencia parece que va a continuar en 2020.
  • La edad media del parque se acerca a los 13 años, por lo que nos encontramos en un mercado polarizado en vehículos muy nuevos y muy viejos, lo cual no es positivo para una posventa independiente, a la que los vehículos de entre 5 y 10 años son los que le aportan mayor No obstante, el parque de 5 a 10 años está mejorando, ya que comienzan a entrar las matriculaciones posteriores a la crisis.
  • El hecho de que a partir del quinto año de vida del vehículo la posventa consiga mayor beneficio provoca que tenga un periodo de adaptación de cinco años para cualquier acontecimiento disruptivo en el 2020.

Vehículo sostenible

Los datos más optimistas sobre el vehículo eléctrico exponen un 30 % de matriculaciones en 2030 frente a un 70 % de combustión, por lo que para olvidarnos de los vehículos de combustión deberíamos irnos más allá de 2050, según la tendencia actual. Una oferta con gran coste, con tiempos de carga excesivos, sin puntos de carga masivos, provocan que no se esté extendiendo el vehículo eléctrico tanto como se promueve desde las administraciones públicas. Nos debemos regir por el principio de neutralidad tecnológica: el sector vive en una situación de incertidumbre, respecto a la energía de propulsión de sus vehículos, que le está dañando. Los nuevos vehículos de combustión contaminan hasta un 90% menos que los más antiguos. Todas las tecnologías tienen sus virtudes y sus defectos en cuanto a emisiones contaminantes, por lo que el principio de neutralidad tecnológica debe regir en todo momento en el Estado.

Asimismo, se debe incentivar la renovación del parque circulante: los coches que circulan por nuestras carreteras tienen una media de casi 13 años, por lo que los más antiguos pueden emitir hasta un 90% más de contaminación con respecto a los vehículos más nuevos, diésel o gasolina. Favorecer un rejuvenecimiento del parque disminuiría las emisiones contaminantes, a la vez que mejoraría la seguridad en las carreteras. Además, ayudaría a un sector desfavorecido por una opinión pública desinformada y por ello injusta.

Si lo que se pretende es una movilidad sostenible, Ancera recomienda alentar el recambio de piezas y la realización de mantenimientos: puesto que la renovación del parque requiere una inversión de gran cuantía para la población media, las emisiones de los vehículos privados podrían variar hasta un 40 o 50 % con operaciones de mantenimiento preventivo en talleres de reparación y sustituyendo piezas, especialmente las más eficientes para el medio ambiente.

Por supuesto, un vehículo en óptimas condiciones garantizará la seguridad en las carreteras. Campañas de sensibilización para el correcto mantenimiento y renovación de las piezas ayudarían a mejorar la calidad el aire y la seguridad vial.

Vehículo conectado

El sector independiente necesita garantizar un acceso justo, seguro, independiente, no supervisado, en tiempo real y neutral a los datos del vehículo, una comunicación bidireccional con el vehículo y sus funciones, así como la capacidad de interactuar de forma segura e independiente con el conductor de forma remota y ejecutar software independiente con el vehículo, promoviendo la igualdad de condiciones y la seguridad. Todo ello se antoja clave para que el sector independiente pueda competir y no quedarse fuera del sector. Sin este acceso, el sector no podría ni siquiera realizar reparaciones remotas o realizar avisos de posibles averías. Además, se restringiría la competencia de tal forma que el fabricante sería quien propondría a qué locales de reparación o incluso de ocio debería ir el conductor. Sin embargo, atendiendo a las anteriores garantías, los consumidores tendrían pleno control para decidir qué proveedores de servicios pueden acceder a sus datos, sin interferencias de los fabricantes de vehículos; se aseguraría la competencia efectiva y la no supervisión de las empresas independientes que compiten entre sí por parte de los fabricantes de vehículos; se permitirían soluciones innovadoras y nuevos modelos de negocio.