dgt - IMG_20160711_110201Ayer, 11 de julio, la DGT alertaba de la  antigüedad media de los vehículos en los que hay víctimas mortales los cuales van incrementándose mes a mes, pasando tal antigüedad de 12,3 años en 2014 a los actuales 14 años. Por ello la DGT ha incluido en su calendario de campañas de vigilancia de las condiciones del vehículo una nueva, que tendrá lugar esta semana.

Del 11 al 17 de julio, los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil y el resto de policías locales y autonómicos pondrán “especial atención al adecuado mantenimiento y puesta a punto de todos los elementos de seguridad del vehículo: neumáticos, frenos, luces, señalización, parabrisas sin daños…”

De acuerdo al último estudio de Tráfico, el riesgo de fallecer o lesionarse con hospitalización aumenta acorde a la antigüedad del vehículo. Además, manifiesta la DGT, que el riesgo de fallecimiento es 1,6 veces superior en turismos de 10 a 14 años y 2,2 veces en turismos de 15 a 19 años que en turismos de hasta 4 años. Por tanto, el correcto mantenimiento de los elementos de seguridad del vehículo es imprescindible.

Con el fin de concienciar a los conductores sobre el grave riesgo que conlleva circular con un vehículo en mal estado, personas voluntarias con lesión medular, víctimas de un accidente de tráfico acompañarán a los agente de tráfico que realicen los controles.

La DGT destaca en su nota de prensa el especial énfasis que hará en los neumáticos y en el alumbrado y señalización aunque también destaca otros elementos como el parabrisas.

ALUMBRADO Y SEÑALIZACIÓN: con el fin de ver y ser visto se aconseja prestar especial atención a su uso, mantenimiento y regulación de los faros para disponer de luz suficiente y no deslumbrar. Para ello aconseja cambiar las lámparas cada 40.000 km o 2 años, cambiarlas de dos en dos por su uso simétrico y mantener siempre limpios los faros y los pilotos. Además, recuerda el uso obligatorio del alumbrado según la Ley de Tráfico y Seguridad Vial.

NEUMÁTICOS: único y decisivo contacto con la carretera, encargados de asegurar la adherencia en el empuje, en la frenada y en el deslizamiento lateral. Encargados de que la dirección del recorrido del vehículo sea la deseada y de la amortiguación de las imperfecciones del pavimento.

Son más de un millón los vehículos, un 5%, que circulan con grandes defectos en las ruedas, sobre todo por no cumplir con la profundidad mínima legal de 1,6mm, por tener un desgaste irregular debido a una mala suspensión o alineación incorrecta o por circular con una presión errónea.  Siendo, además los vehículos de uso profesional los que tienen mayor índice de defectos en neumáticos.

Además, es necesario comprobar regularmente la presión del neumático en frío y la rueda de repuesto, así como  revisar posibles fugas de aire por las válvulas. El tapón de la misma constituye un elemento de estanqueidad, por lo que su uso es imprescindible.

Aparte de las luces y los neumáticos, también se controlará: la placa de matrícula, que no tenga obstáculos que dificulten su lectura ni esté deteriorada o manipulada; el parabrisas, que no tenga daños; la documentación del vehículo que se ha de llevar obligatoria (permiso de circulación particular y del vehículo, tarjeta de ITV y su pegatina visible en la luna delantera).

También recuerda, Tráfico, la importancia de la ITV, pues un 6% de los accidentes en la UE se deben a fallos técnicos y el 4% de los accidentes mortales en España presentan vehículos  con la ITV caducada.

Para finalizar la DGT informa de la preocupación el la Unión Europea sobre el incremento de muertes por fallos técnicos, lo cual ha provocado un aumento de las inspecciones en vehículos de más antigüedad y en vehículos con alto kilometraje, además, de una mejora en la calidad de las inspecciones.