• El eCall ya es obligatorio para los vehículos nuevos
  • Aprobado por la Unión Europea en 2015, se consiguió retrasar hasta 2018 su inicio por las las consecuencias de la conectividad
  • Marca automáticamente el 112 en caso de accidente grave para salvar vidas y reducir la gravedad de las lesiones

El sistema de emergencia basado en la llamada al 112 es obligatorio desde el pasado 31 de marzo para todos los turismos y vehículos ligeros que se homologuen en la Unión Europea.

Esto es el resultado de la legislación aprobada en abril de 2015 en la Unión Europea tras una iniciativa de la Comisión Europea.

El sistema eCall automáticamente marca el número de emergencia 112, único para toda Europa, en caso de accidente grave en carretera y comunica mediante el sistema de navegación satelite Galileo la ubicación del vehículo a los servicios de emergencia. El sistema eCall, que también se puede activar manualmente, solo transmite información esencial y no almacena ni registra datos.

Las instituciones de la Unión Europea prevén que reduciendo el tiempo de respuesta en caso de emergencia en un 50% en zonas rurales y hasta en un 60% en zonas urbanas se salvarían alrededor de 1.500 vidas al año y se reducirían las consecuencias de las lesiones.

Miguel Ángel Cuerno, Presidente de ANCERA ha destacado que “la adopción del sistema eCall es un stándard primordial para la seguridad en las carreteras”, pero afirma que las consecuencias de la obligación en todos los vehículos de la llamada de emergencia va más allá de la seguridad vial: “Todos los vehículos estarán nuevos estarán conectados de forma obligatoria a partir del 31 de marzo de 2018 por lo que el acceso a los datos del conductor y su vehículo han de estar disponibles para todos los operadores de automoción de forma abierta, estandarizada, segura e interoperable para asegurar una competencia justa y libre, garantizando así la capaciadad de elección del consumidor”.

Por último, Cuerno señala que desde ANCERA se trabajó hasta 2015 en el retraso de la adopción de este sistema para poder disponer del tiempo de adaptación necesario para la posventa independiente, mediante el cual se ha avanzado en el modo de acceso a la información técnica y a los datos del vehículo, tanto en movimiento como parado.