Lo dice un estudio de la consultora PwC (PricewaterhouseCoopers): en el 2030 habrá 80 millones menos de coches en Europa debido al efecto del coche compartido.

Por tanto el parque de vehículos en la UE se reducirá a los 200 millones frente a los 280 que existen actualmente. No obstante, indican que el tráfico aumentará debido al incremento del uso del coche compartido.

A una pregunta realizada al público en general acerca de su preparación para la utilización del coche compartido, un 54% de los alemanes excluyeron esta opción mientras que el 84% de los chinos afirmaron estar preparados y dispuestos a usarlo.

El estudio, publicado por gopressmobility.be destaca que el desarrollo de la electrificación y la conducción autónoma alimentará el crecimiento de la movilidad compartida.  Asimismo, con el uso de un vehículo compartido se llegarían a los 58.000 km anuales, kilometraje similar al de un taxista, mientras que un vehículo no compartido se harían tan sólo 13.230 km.

Las consecuencias del uso coche compartido, según PwC, provocarán que el reemplazo de este vehículo será con mayor frecuencia, concretamente con una media  de 3,9 años, mientras que el vehículo individual tendrá una media de sustitución de 17,3 años. Por tanto, el número de matriculaciones incrementará en un tercio a 24 millones de unidades para el año 2030.